TIME LOST:

1986: 40 AÑOS EN QUE LA MÚSICA DANCE Y EL DJ SE CONVIRTIERON EN CULTURA.

Hay años que no se recuerdan por una moda, sino porque cambian las reglas del juego. 1986 es uno de ellos. Así lo analiza Jordi Carreras en su artículo, donde sitúa ese año como el punto exacto en el que la música electrónica y la figura del DJ dejan de ser meros elementos de la noche para convertirse en cultura.

En 1986, el house se articula como lenguaje propio con Move Your Body de Marshall Jefferson, mientras Frankie Knuckles consolida la residencia como espacio creativo y la sesión larga como narrativa. El DJ empieza a construir identidad, no solo a encadenar discos.

En paralelo, Detroit propone una visión distinta. Juan Atkins, bajo el alias Model 500, publica Night Drive (Thru-Babylon) y define el techno como una idea de futuro. Precisión, concepto y una relación nueva con la pista de baile.

Ese mismo año, Ibiza se convierte en laboratorio. En Amnesia, Alfredo Fiorito rompe las normas mezclando géneros y adaptando tempos al momento del día. Nace el espíritu Balearic: la sesión como relato sensible al entorno, no como lista de hits.

La tecnología acompaña este cambio, pero no lo dirige. El sampler Akai S900, el Technics SL-1200 y la TB-303 se convierten en herramientas creativas porque la escena decide cómo usarlas. El DJ pasa a ser intérprete, no operador.

Tal como expone Jordi Carreras, 1986 no fue una moda ni un fenómeno puntual, sino la base sobre la que se construyó todo lo que vino después: la cultura club, la figura del DJ como creador y la música electrónica como lenguaje cultural.

Artículo original de Jordi Carreras.