RED MOON REGRESA A MADRID REAFIRMANDO SU APUESTA POR EL VINILO Y LA EXPERIENCIA DE CLUB.
La segunda edición del proyecto consolida su identidad con una main floor 100% vinilo, sesiones narrativas y una puesta en escena inmersiva marcada por una luna viva sincronizada con la música.
Red Moon continúa su recorrido dentro de la escena techno madrileña con una propuesta clara: devolver el protagonismo a la música y a la pista de baile. Tras un debut que sentó las bases del concepto, esta segunda edición reafirma su identidad apostando por sesiones largas, progresivas y una experiencia de club construida desde el respeto por la cultura underground.
Lejos del formato acelerado y de consumo rápido que domina parte de la escena actual, Red Moon se posiciona como un espacio donde la noche se desarrolla de menos a más, permitiendo que la energía evolucione de forma orgánica.
Main Floor — 100% Vinyl Experience
Uno de los pilares fundamentales del proyecto vuelve a ser la defensa del formato físico. La cabina principal estará dedicada exclusivamente al vinilo, una decisión que no responde a la nostalgia sino a una intención estética y sonora concreta.
El objetivo: recuperar un sonido más cálido y orgánico, favorecer sesiones más cuidadas y narrativas, y reforzar la conexión real entre DJ y pista. En un momento donde la tecnología domina la cabina, Red Moon reivindica el gesto clásico del DJ como parte esencial del ritual techno.
La propuesta busca respetar la cultura DJ tradicional dentro del techno contemporáneo, construyendo sets que respiren y evolucionen durante toda la noche.
Una luna que respira con la sesión
Parte de la identidad visual del evento se materializa en uno de los elementos más singulares de esta edición: una luna de 120 centímetros creada específicamente para Red Moon.
No será un simple elemento decorativo. Sus fases avanzarán al ritmo de la sesión y parpadearán sincronizadas con la música, acompañando la evolución sonora de la noche. En el tramo final, la luna se mostrará completamente llena y teñida de rojo, marcando el clímax de la experiencia.
Todo el sistema estará controlado a través de una app, con la intención de que la escenografía se convierta en un elemento vivo que transforme la atmósfera del espacio.
Compromiso con el talento local
Red Moon mantiene como eje central el apoyo a la escena madrileña. El proyecto nace con la voluntad de fortalecer el tejido local, combinando nombres emergentes con perfiles ya consolidados dentro del circuito underground.
La apuesta por el talento de proximidad no es un añadido, sino parte estructural de su identidad: crear un espacio donde artistas con una misma sensibilidad musical puedan desarrollar sesiones largas y honestas.
En un contexto donde la espectacularidad suele imponerse a la profundidad, Red Moon propone una alternativa: una experiencia donde la música respire, la pista escuche y la noche tenga sentido.


