TORMENTAS, VIENTO Y CANCELACIONES: ASÍ ARRANCABA AYER EL PRIMAVERA SOUND EN BARCELONA.
La primera gran jornada del Primavera Sound 2026 no ha salido como estaba prevista. La intensa lluvia y las fuertes rachas de viento que golpearon ayer Barcelona obligaron a alterar buena parte de la programación del festival y acabaron provocando la cancelación de algunos de los conciertos más esperados del día. Los primeros afectados fueron Alex G y Mac DeMarco. Más tarde, tras varios cambios de horario y continuas evaluaciones de la situación, la organización confirmó que tampoco podrían actuar Massive Attack, Doja Cat y Bad Gyal por razones de seguridad.
Todo empezó a torcerse alrededor de las 19.30 horas, cuando una tormenta descargó sobre la ciudad. En cuestión de minutos, el recinto del Fòrum pasó de albergar a miles de asistentes disfrutando de los primeros conciertos a convertirse en una búsqueda constante de refugio. Los pocos espacios cubiertos quedaron rápidamente saturados y el fuerte viento terminó complicándolo todo aún más. La lluvia llegaba desde cualquier dirección y apenas había lugares donde protegerse.
La incertidumbre se prolongó durante buena parte de la noche. Mientras la organización seguía pendiente de la evolución del temporal, los asistentes aguardaban noticias sobre posibles reanudaciones o cancelaciones definitivas. La falta de información clara en algunos momentos generó frustración entre parte del público. «No sé qué hacer. Nadie dice nada. No sé si irme, pero tampoco quiero despertarme mañana y ver en Instagram a gente disfrutando de mi grupo favorito», explicaba una asistente mientras esperaba novedades.
Entre tantas cancelaciones hubo también espacio para una imagen que muchos recordarán de esta edición. La banda estadounidense Geese mantuvo su actuación mientras comenzaban a caer las primeras gotas y acabó ofreciendo uno de los conciertos más comentados de la jornada. Con el público resistiendo bajo la lluvia, el grupo neoyorquino protagonizó uno de esos momentos inesperados que suelen quedar grabados en la memoria de los festivales.
El festival afronta las próximas jornadas con la vista puesta en el cielo y la esperanza de que la música vuelva a ser la única protagonista.



