DESPUÉS DE AÑOS TOCANDO EN IBIZA, BUTCH ANUNCIA SU PROPIA RESIDENCIA.
Come To Butch aterriza en Chinois como una residencia de solo tres fechas, con line-ups elegidos personalmente por el alemán y una premisa bastante clara: menos nombres obvios y más música en la que realmente cree.
Butch lleva años formando parte de las cabinas de Ibiza. Lo que todavía no había hecho era montar su propia fiesta. Hasta ahora.
Este verano, el DJ y productor alemán estrena su primera residencia en la isla con Come To Butch, un concepto de apenas tres fechas en Chinois Ibiza que parece diseñado exactamente a su medida: impredecible, irreverente y, sobre todo, construido alrededor de sus propios gustos musicales.
Y el propio Butch dejó bastante claras sus intenciones desde el anuncio.
Adam Port, Solomun, Michael Bibi o PAWSA no estarán en el cartel, bromeaba el artista al presentar la residencia. En su lugar, promete seleccionar personalmente a DJs que realmente admira.
Detrás del humor hay una declaración bastante clara sobre el concepto: Come To Butch no pretende construir sus carteles alrededor de los nombres más repetidos del verano ibicenco, sino utilizar sus tres noches para reunir diferentes sensibilidades dentro del house y la electrónica.
Solo tres noches. Y una ya pasó.
La residencia comenzó el pasado 18 de agosto con Butch, Demi Riquísimo y un B2B entre Jennifer Loveless y Fafi Abdel Nour.
Ahora quedan únicamente dos capítulos.
El próximo martes 25 de agosto, Butch regresará a Chinois acompañado por Paramida, Najeh y Shawnecy.
Después habrá que esperar casi dos meses para el closing. El 16 de octubre, Toman, Bambounou y Carl Bergé acompañarán a Butch para despedir esta primera temporada de Come To Butch.
Tres fechas en total. Sin intención, al menos por ahora, de convertirla en otra residencia semanal más dentro de un calendario ya saturado de propuestas.
Una residencia difícil de encasillar
Musicalmente tampoco parece haber demasiadas ganas de poner fronteras.
La propuesta recorrerá diferentes formas de house y electrónica: desde sonidos groovy y psicodélicos hasta terrenos más deep o eufóricos. Una amplitud que refleja bastante bien la carrera de un artista acostumbrado a moverse entre registros sin quedar completamente asociado a ninguno.
No es casualidad tampoco la elección de Chinois.
Su formato íntimo, la cercanía entre cabina y público y una pista donde todavía puede verse lo que sucede detrás de los platos encajan con una residencia que quiere recuperar la sensación de estar dentro de un club y no frente a un gran espectáculo.
La propia campaña visual ya había adelantado que esto tampoco sería una residencia demasiado convencional. Butch aparece convertido sucesivamente en sirena, bruja, showgirl, vidente, cowboy o mujer barbuda, siempre repitiendo la misma invitación: Come To Butch.
Humor y cierta dosis de absurdo que llevan años formando parte de su personalidad, mucho antes de que convertir al DJ en creador de contenido fuese prácticamente una exigencia de la industria.
Butch, bajo sus propias reglas
La residencia llega además en un momento especialmente activo para el productor, después de publicar recientemente música en sellos como Rekids, Life And Death, Cocoon, Running Back, Permanent Vacation y su propio Finicky, con nuevos trabajos previstos en Saved Records y VOD.
Su verano también lo ha llevado por festivales europeos y dejó uno de sus momentos destacados con un B2B de cuatro horas junto a Seth Troxler en Monegros.
Pero quizá Come To Butch cuente mejor que cualquier release dónde está ahora mismo el artista.
Después de tantos años adaptándose a las fiestas de otros, Ibiza finalmente le ha dado tres noches para construir la suya.
Y Butch, evidentemente, ha decidido hacerla a su manera.



