CHIRINGAY DICE ADIÓS TRAS 45 AÑOS COMO UNO DE LOS REFUGIOS MÁS ICÓNICOS DE ES CAVALLET.
Después de 45 años de veranos, risas, encuentros y memoria compartida frente al mar, Chiringay Ibiza ha anunciado su despedida.
El mítico chiringuito de Es Cavallet comunicó la noticia a través de sus redes sociales con un mensaje firmado por Alberto y la familia Chiringay, agradeciendo a clientes y amigos el cariño, la confianza y todos los veranos vividos en lo que durante décadas fue mucho más que un restaurante de playa.
“Gracias por haber hecho de nuestra casa, vuestra casa”, expresaron en el comunicado, marcando el cierre emocional de una etapa profundamente ligada a la historia reciente de Ibiza.
Ubicado en una de las playas más emblemáticas del sur de la isla, Chiringay se convirtió con los años en un punto de encuentro asociado a la libertad, la diversidad y la cultura de playa ibicenca. Es Cavallet no solo ha sido reconocida por su belleza natural y su carácter nudista, sino también por su importancia como espacio seguro, abierto y especialmente vinculado a la comunidad LGTBIQ+.
Por eso, el adiós de Chiringay no se lee únicamente como el cierre de un local. Para muchos, representa la despedida de una forma de vivir Ibiza: más libre, más cercana, más comunitaria y menos producida.
Durante 45 años, Chiringay fue casa para quienes volvían verano tras verano buscando algo que la isla ha sabido construir como pocos lugares en el mundo: esa mezcla de playa, música, amistad, diversidad y sensación de pertenencia.
Su despedida deja una pregunta inevitable sobre la Ibiza que cambia, pero también una certeza: hay lugares que, aunque bajen la persiana, ya forman parte de la memoria emocional de la isla.
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