TIME LOST:

EL 90% DE LOS DJ’S QUE CONTRATAS NO TE GENERAN LO QUE NECESITAS PARA PAGAR SU CACHÉ.

Una de las grandes mentiras de la escena actual es creer que los artistas —esos por los que te piden 10k, 30k o 100k— van a generar automáticamente ese dinero en entradas al anunciarlos a tu público ¡ERROR!. De cada 10 artistas, solo 1 puede llegar a generar lo que pagas al contratarlo, y aun así debes ser muy hábil en esa contratación.

Que no nos engañen: pensar que contratar a menganito garantiza rentabilidad es confundir narrativa con realidad.

La mayoría de los DJs no cubren su fee con entradas vendidas, barras o consumo atribuible exclusivamente a su nombre. Los números, cuando se ponen sobre la mesa, suelen ser bastante menos épicos que su lanzamiento en Instagram.

La realidad que no se suele decir es que esta industria vive, en gran parte, de promotores que, por pasión por la música o por obsesión con determinado “artista”, quieren contratarlo sí o sí. Pase lo que pase, quieren a ********* ******* en su club o festival, y eso les lleva a pagar lo que haga falta para tenerlo.

A veces es “pasión”; otras veces es una cuestión más de lavar que de otra cosa.

Muchos artistas coexisten actuando en sitios en los que no quieren estar, pero a los que van únicamente por la pasta.

Está claro que nadie va a decir que no cuando cierto promotor quiere darte su dinero. Los artistas no son asesores económicos encargados de aconsejar a promotores perdidos sobre dónde invertir su capital. Sin embargo, en muchas ocasiones —especialmente en festivales y clubs de cierta importancia— se piden más €€€€€€ de los que el propio agente sabe que se pueden generar.

Aunque en el request te pidan aforo o precio de las entradas, los artistas cuentan cada fin de semana con varias ofertas desde distintos puntos del planeta. Competir en una escena global como la actual provoca que muchos clubs acaben asomándose al precipicio económico, aun sabiendo que no será rentable, solo por tener al nombre de moda o al nombre deseado en su programación, con la esperanza de que eso, con el tiempo, les sirva de currículum y poder decir: ******** ha estado en mi club*.

Que un determinado artista sea rentable en Ibiza, Dubái o Tulum —gracias a la existencia de mesas VIP de millonarios del mundo dispuestos a pagar grandes cantidades por botellas— no significa que ese mismo nivel de consumo exista en clubs de muchas otras partes del mundo.

La realidad es que el artista, el mánager o la agencia no engañan a nadie: ellos piden una cifra y, si tú quieres, la pagas. El verdadero problema es que siempre hay alguien dispuesto a pagarla.

A los cachés disparados de una escena global —de los que ya hemos hablado— se suman las guerras entre promotores de una misma ciudad, lo cual daría para otro capítulo. Competir con tu vecino y estar dispuesto a pagar 5, 10 o 30k más solo para quitarle ese artista a la competencia, aun sabiendo que no recuperarás ese dinero, tampoco ayuda a equilibrar los feescon la realidad.

Lo que sí podría acercarnos a una realidad más “justa” sería volver a fórmulas que se utilizaban antiguamente —y que aún se usan en otros estilos como el rock o el rap—, donde era habitual incluir en el contrato el llamado ir a taquilla. Esto significa que el artista o grupo cobra una parte fija pequeña y otra parte de su caché depende directamente de las entradas reales vendidas.

Aquí se podía demostrar —no al 100%, porque la realidad absoluta no existe—, pero sí acercarse mucho a saber lo que ese artista, DJ o grupo vende realmente. Como en cualquier caso, influyen otros factores como la fecha, la promoción o la competencia, pero al menos el riesgo no recae al 100% sobre el promotor.

Si queremos una escena justa, quizá deberíamos empezar a replantearnos algunas cosas. Hemos luchado mucho por tener una industria profesional, pero… ¿y si ahora luchamos por tener una industria real?

Teo Molina – CEO Fiesta&Bullshit.