TIME LOST:

EL DESASTRE DE LA GESTIÓN DEL GOBIERNO DE BALEARES O CÓMO PERMITIR LA PEOR PRUEBA NO-PILOTO DEL MUNDO CON REGGAETON.

El 15 de junio se celebró, en la plaza de toros de Palma de Mallorca, un concierto de reguetón en el que se incumplieron casi todas las normas de seguridad contra la COVID-19

El Gobierno de las Islas Baleares puede sentirse orgulloso de las acciones que está consiguiendo llevar a las islas a la peor imagen del mundo. Mientras ciudades como Barcelona, Liverpool, Ámsterdam, París o Ibiza hace pocos días, han conseguido realizar pruebas piloto con éxito, para así demostrar que el ocio y la música pueden ser seguros, El Govern de Baleares se ha encargado de permitir la peor prueba (no piloto) del mundo, esa que ha llevado a ser registrada como el mayor brote hasta ahora en España y que ha afectado a 11 comunidades autónomas y más de 5.000 personas entre infectados y contactos estrechos.

Esta prueba NO “piloto” se ha organizado aquí, concretamente en Mallorca y para ser exactos comenzó en una plaza de toros y terminó en un Hotel con jóvenes “retenidos”. Es curioso que el Govern de Baleares fue uno de los que más restricciones interpuso durante el último año. Cerrando totalmente bares y restaurantes durante varios meses, y limitando hasta fechas extremas la ocupación de interiores o el número de personas que podían sentarse en una mesa en exterior. Unas medidas que han conseguido llevar a la ruina a multitud de autónomos y empresas y que han quedado en evidencia cuando se comparan con las de otras comunidades autónomas del país.

¿Comó puede ser que Clubs y discotecas de Ibiza o Mallorca permanecen cerradas desde hace 17 meses, y se pueda organizar un concierto de reguetón en la plaza de toros de Palma sin ningún tipo de control?. ¿Cómo puede ser que las diferentes asociaciones de empresarios de los principales clubs de Ibiza hayan presentado proyectos detallados para el cumplimiento de las normativas sanitarias y de seguridad Covid19 y ellos no puedan abrir bajo ningún concepto?. ¿Como puede ser que Ibiza o Mallorca hayan tardado meses en organizar sus “pruebas piloto” teniendo que pasar por mil reuniones, multitud de protocolos y exigencias para organizadores y asistentes, y en el concierto de reguetón de la plaza de Toros de Palma, bastará con poner unas mesas de comunión y sillas, sin ningún tipo de control por parte de las distintas administraciones.

Qué pensarán los propietarios de bares, restaurantes, pubs o discotecas que permanecen o han permanecido cerrados durante cerca de dos años y han visto como se puede celebrar un concierto de reggaetón para jóvenes adolescentes en un recinto como una plaza de toros.

Todo esto a pesar de que Interior solicitó la suspensión cautelar de la fiesta, pero el Ayuntamiento dijo que no la podía prohibir de forma preventiva. A pesar de no cancelar previamente o lo más difícil para nuestros políticos, supervisar que se hacen las cosas bien, la policía local se presentó en el evento y la dio por finalizado, pero a esa hora y en ese momento, la «escabechina» ya estaba hecha y el virus corría por los jóvenes como megatron. 

Un evento lleno de estudiantes y reggaetón que desencadenó en un mega brote de coronavirus y que ha provocado graves consecuencias, seguramente las peores, para los clubs de Ibiza, que ahora se verán obligados a retrasar su apertura por las malas prácticas de gestión y control por parte del Govern de F.Armengol. 

Teo Molina / Director Fiesta&Bullshit.