TIME LOST:

JOAQUÍN CABÓS, EL DIRECTOR DE MONEGROS QUE ENSEÑA CÓMO SE LEVANTA UN FESTIVAL DESDE CERO.

Miles de personas ya cuentan las horas para entrar en el desierto, pero hay alguien que vive la cuenta atrás de una forma muy distinta. Joaquín Cabós, director de Monegros Festival, lleva meses compartiendo en su Instagram el trabajo que hay detrás de uno de los mayores eventos de música electrónica de Europa: desde el primer movimiento de tierras hasta el montaje de escenarios, la coordinación de miles de trabajadores y los pequeños problemas que aparecen cada día antes de abrir las puertas.

Y es que, cuando un festival abre sus puertas, el público solo ve el producto terminado: escenarios imponentes, sonido, luces y miles de personas disfrutando de la música. Lo que casi nunca se enseña es todo lo que ocurre antes. Sin grandes artificios y hablando directamente a cámara, Joaquín Cabós ha convertido sus redes sociales en una ventana al trabajo diario que supone levantar un festival en mitad del desierto de Los Monegros.

En sus publicaciones explica cómo se organiza un montaje de estas dimensiones, cuántas personas intervienen en cada fase, qué decisiones hay que tomar sobre la marcha o qué problemas aparecen cuando se construye una ciudad efímera en pleno desierto. En uno de sus últimos vídeos cuenta, por ejemplo, que durante el montaje trabajan alrededor de 1.200 personas, una cifra que aumenta hasta las 2.500 durante la celebración del festival.

En lugar de centrar el mensaje en el cartel o en la experiencia del público, Cabós pone el foco en el trabajo invisible: el de los técnicos, montadores, operadores de maquinaria y equipos de producción y logística que hacen posible que, durante un fin de semana, aparezca una auténtica ciudad dedicada a la música electrónica.

A pocas horas de que arranque una nueva edición, la cuenta de Joaquín Cabós se ha convertido casi en un making of en tiempo real. Un relato poco habitual que demuestra que, antes de que suene el primer tema, hay meses de planificación y semanas de trabajo para levantar, literalmente, un festival desde cero.