¿QUIÉN NECESITA REALMENTE A QUIÉN?
Durante años, los openings de Ibiza han sido sinónimo de ilusión. El arranque oficial de la temporada marcaba una fecha clave en el calendario de residentes, trabajadores de la isla y clubbers de todo el mundo. Era el momento de descubrir propuestas frescas, artistas poco habituales y combinaciones únicas que, en muchos casos, no volveríamos a ver durante el verano.
Sin embargo, algo ha cambiado.
En 2026 siguiendo la línea peligrosa de los últimos años, los line ups anunciados por la mayoría de clubs de la isla han dejado una sensación compartida de decepción. No por la falta de calidad, los nombres son indiscutibles, sino por la falta de sorpresa, riesgo y renovación artística. Los openings se han convertido, prácticamente, en una fecha más dentro de la programación regular de toda la temporada.
Cuando el opening deja de ser especial
Muchos esperamos los openings precisamente para ver a esos artistas que luego no encajan en las residencias semanales o que, por cuestiones de agenda o estrategia, no vuelven a pisar la isla en todo el verano. Hoy, en cambio, los carteles repiten los mismos nombres que veremos cada semana de junio a septiembre.
La palabra “Opening” sigue vendiendo tickets, y mucho. Al igual que los closings, estas fechas funcionan comercialmente casi por inercia: basta con añadir esa etiqueta para garantizar una alta demanda.
¿Quién necesita realmente a quién?
Existe una percepción clara dentro de la industria: los clubs no necesitan headliners para estas fechas tan señaladas, mientras que muchos headliners sí necesitan estar en un opening o closing. De hecho, es un secreto a voces que algunos artistas presionan a los clubs para formar parte de estos eventos, llegando incluso a incluirlo como exigencia contractual.
Aquí es donde los clubs y promotores deberían recuperar su peso. Ibiza siempre ha sido un escaparate, un laboratorio cultural y un termómetro real del gusto del público. Si no se aprovechan estas fechas para marcar diferencia, ¿cuándo se hará?
La oportunidad perdida para nuevas generaciones
Si no se da espacio a nuevas generaciones, nuevos nombres y propuestas menos evidentes, nunca sabremos si cuentan o no con el respaldo del público en la isla. Los openings son el momento ideal para testar, arriesgar y ampliar el abanico artístico.
Repetir siempre lo mismo termina cansando. Aburre al público más fiel, desconecta a los residentes y, a largo plazo, puede acabar perjudicando a los propios clubs, que pierden identidad y capacidad de sorpresa.
Una crítica constructiva (y necesaria)
Esto no es un ataque, sino una invitación a reflexionar. Ibiza no necesita más de lo mismo para seguir siendo relevante. Necesita visión, valentía y criterio artístico. Los openingsdeberían volver a ser lo que eran: una declaración de intenciones, no una fecha más del calendario.
Porque cuando la música deja de emocionar y solo cumple, la magia, esa que hizo de Ibiza un referente mundial, empieza a diluirse.
Teo Molina – CEO Fiesta&Bullshit


