VICTORIA WHYNOT: “NO ME INTERESA ENCAJAR EN UN ESPACIO QUE YA EXISTE».
Pocas artistas están viviendo un momento de crecimiento tan interesante dentro de la electrónica iberoamericana como Victoria Whynot.
Después de pasar por escenarios como Hï Ibiza, IMS, UNVRS o la residencia de Carl Cox, la artista argentina continúa expandiendo su universo creativo con el lanzamiento de Nudity Records, un sello que nace bajo el concepto «Naked Music With No Restrictions» y que busca situar la identidad artística por encima de las etiquetas.
Hablamos con ella sobre crecimiento, autenticidad, la importancia de construir espacios propios y el momento que atraviesa actualmente dentro de la escena internacional.
Vienes de Villa Carlos Paz, Córdoba, y hoy estás entrando en un circuito internacional muy fuerte. Cuando miras hacia atrás, ¿cuál sientes que fue el punto de quiebre en tu carrera?
Creo que el punto de quiebre no fue un evento puntual, sino el momento en que dejé de esperar validación externa y empecé a enfocarme en mejorar cada día.
Durante mucho tiempo pensaba que necesitaba una gran oportunidad para avanzar, pero entendí que las oportunidades suelen ser la consecuencia de cientos de decisiones pequeñas tomadas con constancia.
Si miro hacia atrás, veo una cadena de trabajo silencioso más que un instante mágico. Y sigo sintiendo la misma gratitud por cada paso, porque sé exactamente de dónde vengo.
Este 2026 parece estar siendo un año de expansión muy grande para ti: Hï Ibiza, IMS, UNVRS, la residencia de Carl Cox… ¿cómo estás viviendo este momento sin perder el centro artístico?
Intento recordar que los escenarios cambian, pero el propósito debería ser el mismo. Tocar en lugares icónicos es un privilegio enorme y estoy profundamente agradecida por ello, pero mi relación con la música sigue siendo la misma que cuando practicaba sola en mi habitación.
Si uno empieza a perseguir únicamente el tamaño de los escenarios, corre el riesgo de perder aquello que lo llevó hasta ellos. Mi prioridad sigue siendo crecer como artista y como persona.
Has pasado de ser solo DJ y productora a lanzar tu propio sello discográfico. ¿En qué momento sentiste que necesitabas crear una plataforma propia como Nudity Records?
Cuando entendí que había ideas que no encajaban completamente dentro de las estructuras existentes. No porque hubiera algo malo en ellas, sino porque sentía la necesidad de crear un espacio donde la creatividad tuviera menos límites.
Nudity nace de una pregunta simple: «¿Qué pasaría si la música pudiera existir antes de ser etiquetada?»
Quería construir un lugar donde la identidad artística estuviera por encima de las categorías.
Nudity nace bajo el concepto “Naked Music With No Restrictions”. ¿Qué significa para ti hacer música sin géneros, sin estructuras rígidas y sin restricciones creativas?
Significa intentar ser honesta. Creo que la música está en su estado más puro cuando todavía no pensamos cómo clasificarla. Antes de ser house, techno o cualquier otra etiqueta, es una emoción. Para mí, hacer música sin restricciones es permitirme seguir esa emoción hasta donde me lleve, sin preguntarme constantemente si encaja dentro de una tendencia o una expectativa.
En una escena electrónica donde muchas veces todo se etiqueta muy rápido —techno, house, melodic, hard, underground, comercial—, ¿crees que hoy los géneros ayudan o limitan a los artistas?
Creo que pueden hacer ambas cosas. Los géneros son herramientas útiles para orientarnos, descubrir música y construir comunidades. El problema aparece cuando la herramienta se convierte en una frontera. Los artistas evolucionan constantemente y la creatividad rara vez avanza en línea recta. Pienso que los géneros deberían servir para entender la música, no para limitarla.
El primer lanzamiento del sello será Bad Habits de Dantiez, hijo de Kevin Saunderson, con un remix tuyo. ¿Por qué elegiste este track para abrir la historia de Nudity Records?
Porque representa muy bien la filosofía del sello. Tiene raíces profundas en la cultura electrónica y, al mismo tiempo, una mirada puesta en el futuro.
Además, hay una conexión personal que para mí tiene mucho significado. Durante años admiré el legado de Kevin Saunderson y el impacto que tuvo en la historia de la música electrónica. Su obra fue una de las razones por las que empecé a interesarme no solo en pinchar música, sino también en producirla.
Por eso, poder iniciar esta etapa junto a Dantiez tiene un valor especial. No desde un lugar de nostalgia, sino como una forma de honrar una influencia importante mientras construimos algo nuevo para la próxima generación.
Me pareció una manera muy natural de comenzar la historia de Nudity Records: conectando pasado, presente y futuro a través de una visión compartida sobre la música.
Además de ser artista, ahora también entras en un rol de curadora y directora de sello. ¿Qué tiene que tener una demo o un artista para entrar dentro del universo de Nudity?
Más que un sonido específico, busco honestidad. Me interesan los artistas que tienen algo que decir, incluso cuando todavía están descubriendo cómo decirlo. La técnica se puede desarrollar; la autenticidad es mucho más difícil de encontrar. Si escucho una demo y siento que detrás hay una identidad real, inmediatamente me genera interés.
También vienes de lanzar tus últimos EPs, donde se empieza a ver una identidad sonora cada vez más definida. ¿Qué parte de tu evolución artística sientes que reflejan esos trabajos?
Reflejan una mayor confianza. No necesariamente confianza en saber todas las respuestas, sino confianza en hacer preguntas más interesantes.
Antes me preocupaba más encajar; hoy me interesa más explorar. Creo que esos EPs muestran a una artista que está aprendiendo a confiar en su intuición.
Cuando escuchas tus últimos dos EPs en perspectiva, ¿qué diferencia encuentras entre la Victoria que los produjo y la Victoria que hoy está lanzando su propio sello?
La principal diferencia es la perspectiva. La Victoria de entonces estaba muy enfocada en construir una carrera. La Victoria de hoy sigue trabajando con la misma intensidad, pero también piensa en construir un ecosistema donde otros artistas puedan crecer.
El foco ya no está solamente en avanzar yo, sino en aportar algo que pueda trascenderme.
Estás entrando en espacios muy importantes de la escena global, pero con una historia que viene desde Argentina. ¿Qué te interesa representar como artista latinoamericana dentro de la música electrónica internacional?
Me gustaría representar la capacidad que tenemos los latinoamericanos de crear incluso cuando los recursos son limitados. Venimos de culturas muy resilientes, muy creativas y profundamente humanas. Si puedo transmitir algo, me gustaría que fuera esa combinación de pasión, trabajo y cercanía que caracteriza a nuestra región. No quiero representar una bandera desde el discurso. Quiero hacerlo desde los hechos.
¿Sientes que Victoria Whynot está buscando un lugar dentro de la escena, o construyendo uno propio?
Creo que todos empezamos buscando un lugar. Pero con el tiempo entendí que la contribución más valiosa que uno puede hacer es construir algo auténtico. No me interesa encajar perfectamente en un espacio que ya existe. Me interesa crear algo que refleje quién soy, con mis influencias, mis contradicciones y mi visión. Si eso termina convirtiéndose en un lugar propio, será una consecuencia, no el objetivo.

